Los fines de semana cuando no agobian las prisas y tienes tiempo de disfrutar del café charlando tranquilamente con tu familia me gusta preparar desayunos especiales, diferentes a las tostadas rápidas o los cereales de cada día. Los scones son un clásico de los domingos por la mañana en casa. Nos encantan con pasas, untados con mantequilla y mermelada y acompañados de café y zumo. Para variar un poco he preparado esta versión mas elaborada y realmente deliciosa. La leche se mezcla con el yogurt y la textura de la masa es más cremosa y el dulce queda muy esponjoso. He seguido fiel la receta dándoles una forma más plana y espolvoreándolos de azúcar para dejarlos crujientes y el resultado ha sido espectacular.
Como no sabía cómo podían resultar estos scones mas 'planitos' con una parte de la masa preparé otros con la forma clásica mas redonda y gruesa y sin añadir el azúcar a modo de cobertura. Fantásticos! Cualquiera de las dos formas queda perfecta. Abajo os dejo unas fotos de la segunda opción, ya veis la diferencia utilizando la misma masa!
Por último, los arándanos. Es una fruta que me encanta en los dulces pero como no siempre tenemos en casa o los precios fuera de temporada son tan abusivos se pueden sustituir por unas pasas o simplemente no añadir ninguna fruta, una opción mas sencilla pero igualmente deliciosa.
250 gr. de harina
4 cucharaditas de levadura tipo royal
3 cucharadas de azúcar
80 gr. de mantequilla pomada
1 vaso pequeño de arándanos
120 ml. de leche
100 ml de yogurt natural
Algo de leche y azúcar para pintar los scones
Algo de leche y azúcar para pintar los scones
Precalentar el horno a 200º.
Mezclar la harina, la levadura y el azúcar en un bol. Añadir la mantequilla y trabajar la mezcla con los dedos hasta conseguir una textura parecida al pan rallado. Añadir los arándanos.
Hacer un hueco en el centro de los ingredientes y añadir la mezcla de la leche y el yogurt mezclar con un tenedor suavemente. Estirar la masa con un grosor de unos 2-3 cm, pintar con leche y espolvorear azúcar (a vuestro gusto). Cortar la masa en unos 9 scones (yo dejé 1/3 de la masa y les di una forma mas redonda y gruesa de unos 4 cm.)
Hornear en una bandeja con papel de horno durante 15 minutos o hasta que estén dorados.
Servir calientes o temperatura ambiente el mismo día.



